Ensalada cordobesa de lo mejorcito para el verano

Descubrimos esta ensalada en Córdoba y no tardamos nada en hacerla en casa. Es imposible que salga mal porque solo hay que mezclar ingredientes, así que es apta para todos los públicos, Nosotros hemos puesto huevo duro (en el restaurante donde la probamos no lo había) y un toque de perejil y orégano para darle un aire mediterráneo.

Ensalada para dos:
Un lomo de bacalao salado de unos 200g.
Dos naranjas.
Un cuarto de cebolla.
Dos huevos cocidos.
Aceite de oliva virgen extra y vinagre.
Un toque de perejil.
diez aceitunas negras.
Perejil fresco y orégano.

Ponemos el bacalao a desalar con agua fría en la nevera y le cambiamos el agua dos o tres veces. Al día siguiente pasamos el bacalao por la sartén (también vale cocerlo un minuto en agua hirviendo) y lo reservamos.
Pelamos dos naranjas, quitándoles lo blanco lo más posible, las cortamos en rodajas finas y las colocamos en un plato alargado. Ponemos la cebolla cortada en laminas finas por encima y el bacalao desmigado a ambos lados. Añadimos el aceite y el vinagre o, si preferís, una vinagreta a la que podéis añadir un poco de cebolla picada (Opcional).
Decoramos con los huevos cocidos cortados en mitades y espolvoreamos con un poco de orégano y el perejil picado fino.
Esta ensalada es refrescante, proteica y original.

Y como dice en una de sus obras el gran escritor cubano José Martí:

– ¿Chichá, por qué te comes esa aceituna tan despacio?

-Porque me gusta mucho. 

«La edad de oro» (1889), José Martí

Receta fácil para aquellos que piensan que comer brécol es tarea imposible

Si bien el brécol es una verdura sanísima y con múltiples propiedades, hay mucha gente que no sabe muy bien como cocinarla. Hoy traemos una receta muy rica y muy útil para aquellos que quieren comer sano y disfrutarlo. Manos a la masa…

Ingredientes para cuatro personas:

Un brécol de unos 700 gr.

Dos huevos

50g. de queso rallado.

10 lonchas de vuestro queso favorito (cortado fino).

Una cebolla pequeña.

100 g de champiñones Portobello.

50 g. de jamón en taquitos.

Sal y mix de pimientas.

Un toque de orégano.

Una guindilla.

Primero calentamos el horno a 180 grados.

Cocemos el brécol al vapor durante un minuto, para que no esté duro.

Luego ponemos el brécol en trozos en un bol.

Doramos la cebolla con los taquitos de jamón y los champiñones hasta que estén bastante hechos. Batimos dos huevos, rebozamos el brécol y lo ponemos todo en una fuente de cristal. Añadimos 50 g. de queso rallado y salpimentamos generosamente.

Añadimos unas cuantas lonchas de nuestro queso favorito cortado fino para que se funda mejor y ponemos en el horno ya caliente unos 15 minutos.

Para darle un toque italiano podéis poner un poco de orégano.

Este plato se hace en menos de media hora, está súper rico y cremoso y va bien como primer plato o como guarnición. Apto para celíacos y, si utilizáis queso apropiado, también para intolerantes a la lactosa.

¡Bon appetit!

Sorprendente puré con col lombarda de original color y textura


Hemos sacado esta receta de Instagram y cambiado un par de cosas. Nos pareció tan extraña que pensamos que valía la pena hacer algo tan distinto. No nos arrepentimos. Tiene un sabor muy peculiar y es súper antiinflamatoria. Rico y fresco en la mesa.
Ingredientes:
Una lombarda
Una cebolla normal
Tres ajos
Tres ajos puerros no muy grandes
Tres peras conferencia maduras
Un vaso de caldo de verduras
Sal y aceite de oliva virgen
Un chorrito de vinagre de sidra
Opcional: yogur de coco para decorar

Pelamos y picamos los ajos, la cebolla y los ajos puerros y ponemos todo en la olla para que se vaya haciendo despacio (no hace falta poner mucho aceite, con cuatro cucharadas vale).
Mientras tanto cortamos la lombarda en láminas para que no tarde tanto en hacerse y la añadimos con el caldo y sal al gusto. Cortamos las peras, añadimos todo y dejamos en la olla rápida unos diez minutos.
Cuando esté listo, mezclamos todo bien con la batidora y añadimos un chorrito de vinagre de manzana para que le de la acidez perfecta.
Esta receta no lleva especias que solemos añadir a los purés como pimienta negra o cayena o cúrcuma. No hace falta puesto que queda un sabor ligero y un poco dulce y una textura cremosa solo con estos ingredientes.
Si tenéis ganas de experimentos , añadir una gotas de limón antes de servir, el puré cogerá un tono casi fluorescente de lo más llamativo.
Para que la presentación sea más atractiva, podéis poner en cada plato dos montoncitos pequeños con yogur de coco o de limón.
Y …¡a disfrutar de los sabores nuevos!

Curiosidades.

También llamada col roja o col morada, la lombarda es una hortaliza que tiene mas de 3.000 especies distintas. Su color oscila entre azules y violáceos, siendo más azulada en suelos alcalinos y siendo más roja y morada en suelos ácidos. Su coloración se debe a la presencia de un flavonoide que sirvió además para bautizar ese pigmento azul.

Ensalada/salpicón de lubina y gambas

Esta mezcla de ensalada/salpicón es muy rica y muy ligera. Además tiene como base la escarola, que es un vegetal súper sano y desintoxicante. Como plus, este plato es muy rico en proteínas. A ello.

Ingredientes para cuatro personas:

Una lubina normal.

Seis langostinos.

Un huevo cocido.

Un sobre de escarola de 250 g ya lavado.

Un aguacate pequeño.

Para la vinagreta, aceite de oliva, mayonesa, vinagre rico y media cebolla pequeña.

Sal.

Pimienta negra.

Semillas de calabaza para adornar.

Ponemos la lubina en filetes y sin espinas a la plancha y cuando este lista reservamos. Hacemos lo mismo con los seis langostinos.

Cortamos el aguacate en cuadraditos y también el huevo duro.

Para la preparación de la la vinagreta echamos dos partes de vinagre por seis de aceite, la cebolla cortada en trozos muy finos y la dejamos unas horas en la nevera para que la cebolla sea más digestiva (opcional), añadimos una cucharada de mayonesa y batimos bien en un frasco de vidrio.

En una fuente ponemos la escarola, añadimos sal, pimienta negra molida y luego cubrimos con la mezcla preparada con la lubina y las gambas cortadas en trozos , el huevo duro el aguacate y finalmente bañamos todo con la vinagreta. Añadimos una semillas de calabaza para el toque mágico.

Esta es una ensalada muy resultona y es un entrante rico y fresco que animará cualquier comida postnavideña.

Y si le añadís un poco de granada, ya sería espectacular.

Bon appetit!

Un plato sabrosón y muy socorrido: fideuá negra.

Este plato es muy rico, no tarda mucho en hacerse y como a casi todo el mundo la gusta la pasta, seguro que tenéis éxito.

Ingredientes para ocho personas:

700g de fideos para fideuá.
600 g de calamares troceados.
6 ajos.
Dos cebollas.
Dos tomates rallados.
Un pimiento cortado muy fino.
10 bolsitas de tinta de calamar.
Dos litros de caldo de pescado.
Salsa alioli.
8 o 16 langostinos, según el tamaño.
Aceite de oliva virgen, sal y pimienta.

Necesitamos una paellera o una sartén grande. Si la queréis hacer para cuatro personas será más fácil encontrar un utensilio apropiado, sino una paellera es una opción muy buena. Los cocinitas necesitamos tener nuestro propio fondo de armario.
A ello.

Antes que nada salteamos los calamares con aceite en la paellera y los reservamos.
Pelamos lo ajos, los troceamos y los freímos junto a las cebollas y el pimiento y cuando estén pochados, añadimos el tomate rallado. Nosotros solemos poner una cayena pero no es necesario a no ser que os encante el picante.

Cuando tengamos todo frito, añadimos los fideos, los calamares reservados , los dos litros de caldo y finalmente la sal y la pimienta.
Dejamos a fuego lento y añadimos las 10 bolsitas con la tinta para que nos quede negro (Si os apetece que sea el normal, obviar la tinta)
Cuando queden unos minutos añadimos los langostinos para que no queden resecos (previamente los descongelamos)
Cuando veamos que ya está, lo retiramos el fuego, tapamos con un paño de cocina y esperamos cinco minutos.
Ponemos un poco de salsa alioli en en medio y…servimos al instante
¡A disfrutar del sabor a mar!

Aunque no estemos de acuerdo, hay una famosa frase que dice:

«La fideuá es una paella con problemas de personalidad»

Ensalada súper fresca con naranja y pepino

Nunca hemos hecho recetas con pepino porque lo encontramos un poco fuerte, pero esta manera de
prepararlo lo hace mucho más atractivo y más sabroso. La receta tiene pocos ingredientes pero es muy resultona como entremés saludable. Hay que dar una oportunidad a esas verduras que no tienen buena prensa porque nos pueden sorprender…

Receta para dos personas:
Una naranja de mesa.
Dos mandarinas.
Medio pepino mediano.
Aceite de oliva de arbequina.
Vinagre de nuez.
Un chorrito de sirope de ágave.
Nueces o piñones (opcional).

Primero hacemos una vinagreta añadiendo seis cucharadas de aceite, dos de vinagre y un chorrito de sirope. Lo ponemos en un tarro de cristal y batimos hasta que quede bien mezclado. Lo sacamos del tarro y lo ponemos con el pepino a macerar una cuantas horas. Si se hace por la noche mejor. Pelamos la naranja y la cortamos en rodajas muy finas, añadimos el pepino y los frutos secos y adornamos con las mandarinas. Cuando esté todo en el plato añadimos la vinagreta y si hace falta añadimos más aceite o vinagre y si queréis poner sal y pimienta.. .¡al gusto de cada uno!
A disfrutar que ya está aquí el calor.

Suculentas fabas con langostinos y setas variadas

Hoy fue el día de la faba en Villaviciosa. Con motivo de tal evento hemos hecho, por primera vez pero con resultados muy satisfactorios, una fabas que resultaron un éxito rotundo. Ahí os va la receta. Las cantidades son para 6 o 7 personas.
Un kilo de fabas frescas.
Seiscientos gramos de langostinos crudos.
Cuatrocientos gramos de setas variadas.
Una cebolla.
Dos dientes de ajo.
Media cucharadita de pimentón.
Unas hebras de azafrán.
Sal.
Aceite de oliva virgen extra.

Procedemos:
Pelamos los langostinos, tostamos las cascaras y las cabezas en una sartén con aceite. Machacamos y colamos el líquido restante para dar luego sabor.
Ponemos las fabas a cocer con agua y una cebolla entera y las cocemos en olla exprés durante quince minutos. Las fabas son frescas, (nosotros las compramos congeladas y las ponemos directamente del congelador a la olla). Estas fabas frescas se encuentras en fruterías donde las tienen congeladas. Su sabor es suave y nunca quedas ásperas.

En una sartén ponemos los dos dientes de ajo en láminas finas, ponemos las setas troceadas y cuando estén listas, añadimos la carne de los langostinos, salteamos y añadimos un poco de sal.
Cuando las fabas estén listas, sacamos la cebolla, la trituramos y la echamos de nuevo a la pota. Añadimos el salteado, el líquido que teníamos reservado, las hebras de azafrán y el pimentón dulce. Al final echamos sal al gusto. Podéis ir echando a vuestro gusto y probando
Damos otros cinco minutos de cocción a fuego lento para que se mezclen los sabores y ¡Listas!
No queda un plato fuerte pero si muy muy sabroso.
Repetiremos.
Si no encuentras fabas frescas, puedes usar unos 500 gramos de fabas y las ponéis a remojar unas 12 horas.

Y como bien decía el gran Forges.

Súper saludable batata rellena de cosas ricas y frescas.

Es la primera vez que rellenamos una batata y el resultado no nos ha decepcionado. La batata es un tubérculo rico en betacarotenos y en vitaminas C y E. También es rica en potasio y en fibra.

Ingredientes para dos personas.
Una batata grande.
Una lata de bonito pequeña.
100g de quinoa.
Tres cucharadas soperas de salsa de tomate.
Aceite de oliva virgen.
Pimienta negra y sal.
Salsa picante (recomendamos Valentina que es mejicana).
Tres cucharadas de queso rallado (nosotros usamos una mezcla de Enmental, Mozarella y Cheddar). .

Esta receta es fácil porque lo único que tenemos que hacer es poner la batata o en el horno o al vapor o en el microondas hasta que esté blanda. Nosotros hemos hecho una batata para dos porque es más que suficiente, así que la hemos partido por la mitad y las hemos puesto en el microondas por separado unos ocho minutos.
Cuando estén blandas las vaciamos con una cachara y ponemos el contenido en una sartén. Para hacer las cosas más simples, utilizamos la quinoa que viene en tarritos ya cocida, así nos ahorramos tiempo y podemos hacerlas antes de comer sin prisa. Ponemos el tarrito de quinoa en el micro durante un minuto, lo mezclamos con la quinoa, con la salsa de tomate y con la lata de bonito pequeña y rellenamos la batata. Salpimentamos, ponemos el queso rallado y lo ponemos un minuto fuerte en el micro hasta que es queso se funda.
A la hora de servir, ponemos la salsa picante al gusto.
Si queréis poner almendras picadas, semillas de calabaza o trocitos de nueces le daréis un toque muy interesante al plato.
Se sirve calentito y ¡A disfrutar!

Y considerando el frío que hace estos días, hemos encontrado una frase muy apropiada:

“Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco”

Champiñones rellenos perfectos como guarnición o entremés.

Que ricos están los champiñones y que fácil es prepararlos de mil maneras diferentes. A la plancha, al ajillo, guisados… nosotros hoy hemos decidido hacerlos rellenos y en el horno. Se hacen en un pispás y los ingredientes se tienen siempre en la nevera.

Ahí vamos.
Ingredientes para cuatro personas:
10 champiñones grandes.
Un diente de ajo.
Media bandeja de gulas.
Una cayena.
Sal y pimienta
Un huevo grande
50 g de tacos de jamón.
Un chorrito de aceite de oliva virgen

Limpiamos los champiñones con un chorrito de agua y secamos con un paño limpio y seco (Vale también papel de cocina). Retiramos los tallos de los champiñones y ya los dejamos listos para rellenar.
Encendemos el horno y lo dejamos calentar 10 minutos a 180ºC, e introducimos los champiñones ya vaciados. Mientras tanto en una sartén ponemos los tallos de los champiñones en trocitos, el ajo, la cayena, el huevo batido, los tacos de jamón, las gulas y una pizca de sal y pimienta.
Después de diez minutos, sacamos los champiñones del horno y los rellenamos con los ingredientes que tenemos en la sartén. Es ese momento, añadimos unos trozos de nuestro queso favorito.
Volvemos a introducir los champiñones en el horno y cuando estén dorados los sacamos y los servimos muy calientes.
Si queréis dar un toque italiano al champiñón, le podemos poner un poco de orégano y de salsa de tomate. ¡¡¡Y que bien huelen!!!
Ricos, frescos, sanos y rápidos de hacer.

Y, como los champiñones son hongos, haced caso a la siguiente frase.

Exquisita quiche de aire otoñal

Hemos hecho una quiche recientemente que nos ha encantado; por eso os proponemos hacerla.
La quiche es muy versátil porque se puede hacer con salmón, atún, bacon, pollo…y también con nata y crema fresca o con leche evaporada para hacerla más ligera. Esta que os proponemos es una variación de una receta que encontramos en internet pero con un toque especial rico y fresco. La mezcla de sabores es de lo más afortunada y además está hecha con productos de temporada.
Ingredientes:
Una lámina de masa quebrada.
500g de calabaza cacahuete.
150 g de membrillo.
150 de gorgonzola o queso azul.
Tres huevos.
Tres cucharadas de piñones
Tres cucharadas de pasas.
150 de nata para montar.
150ml de crema fresca (creme fraiche).
Sal.
Pimienta.
Aceite de oliva.
Hay recetas que mandan poner primero un rato la masa en el horno con unos garbanzos para que no suba y luego añadir lo demás. Nosotros hemos hecho las dos versiones y nos quedamos con la más fácil. Ponemos la masa forrando el molde y añadimos los ingredientes. El resultado es el mismo y nos ahorramos esperar a que salga del horno.
La masa se puede hacer o se puede comprar, es mucho más práctico comprar la masa; las buenas del super no tienen ninguna pega y el resultado es magnifico.
Procedemos: lo primero encender el horno a 180 grados.
Primer paso: ponemos la calabaza tal como está en el microondas unos cuatro minutos y cuando enfríe la cortamos en trocitos y la pasamos por la sartén (este truco es muy interesante porque la calabaza cacahuete es dura y si no tenemos que hacerla mucho rato en la sartén).
Un vez que tenemos la calabaza lista, añadimos el membrillo en daditos y las pasas y los piñones. Con una cucharadita o dos de aceite tenéis de sobra; salpimentamos y dejamos aparte en un bol.
En otro bol mezclamos los huevos batidos, la nata, la crema fresca y el queso azul. Batimos hasta que quede todo muy bien mezclado.
Forramos con la masa quebrada un molde de 22 cm., añadimos el contenido del primer bol y a continuación la nata batida con los huevos, la crema y el queso y con gracia lo ponemos en el horno. En una media hora tendréis una quiche para comer calentita y con un olor espectacular (para saber si está lista se puede meter un tenedor o un cuchillo, cuando salen limpios, ya está perfecta). También podéis hacerla y esperar unas horas hasta que enfríe. Hablando de quiches, cualquier elección es buena.
Bon appetit.

Y aunque a nosotros la quiche nos parece un plato muy rico y original, también hay que tener en cuenta lo que opina el gran chef Yotam Ottolenghi:

«Las diferencias entre una tarta, un pastel y una quiche son muy borrosas»