
Esta ensalada lo tiene todo; el frescor de la hoja verde, el sabor dulce del garbanzo, la proteína del huevo y el bonito, el zinc del marisco y la sabia combinación de sabores de la vinagreta que le da un toque muy muy fresco. Y los cherry que no falten.
Ingredientes para cuatro personas
Dos botes de cristal de garbanzos ya cocidos.
Tres huevos duros.
Cinco langostinos.
Una lata de bonito.
Una bolsa de rúcula (vale otra hoja verde).
Tomatitos Cherry al gusto.
Una cebolla morada grande.
Aceite del bueno y vinagre de manzana para la vinagreta.
Sal y pimienta.
Cúrcuma (opcional).
A nosotros nos gusta hacer la vinagreta unas horas antes para que la cebolla pierda un poco su fuerza y esté más suave, también se pude hacer por la noche y dejar en la nevera hasta que se prepare la comida. Partimos la cebolla en trocitos y añadimos el aceite y el vinagre.
La vinagreta básica se hace con dos medidas de vinagre y seis de aceite. Es decir, por cada dos cucharadas de vinagre, añadiríamos seis de aceite. Nosotros utilizamos una tacita de café para la medida.
Ponemos en un bol los garbanzos escurridos y bien lavados y añadimos los langostinos previamente cocidos, los huevos troceados, los tomates enteros, la lata de bonito y lo salpimentamos todo bien.
Entonces añadimos la vinagreta (seamos generosos a la hora de hacerla), revolvemos y antes de servir añadimos la bolsa con la rúcula.
Si os apetece añadir alguna otra especia, podéis añadir Cúrcuma, el sabor es muy suave, le da un color amarillo al garbanzo muy interesante y además, es antiinflamatoria.
Y como dijo el gran escritor irlandés:
“Hacer una buena ensalada es como ser un diplomático brillante; el problema es el mismo en ambos casos: saber con exactitud la cantidad de aceite que hay que mezclar con el vinagre.”
Oscar Wilde